CUIDADOs
No hay una única rutina de cuidados que funcione para todos. Cada cuerpo, estilo de vida y clima necesita cuidados diferentes. ¡Encuentra lo que funciona para ti! Los piercings nuevos deben limpiarse dos veces al día durante todo el periodo de cicatrización.
No limpies tu piercing de más. ¡Limpiarlo demasiado seguido, con una solución agresiva o con muchas soluciones diferentes puede irritarlo! Tu sistema inmune sabe qué hacer, solo necesitas mantenerlo limpio y seco para que tu cuerpo haga su trabajo.
Qué es normal?
QUÉ HACER?
Deja tu piercing tranquilo, excepto al limpiarlo. No gires ni rotes tu joyería.
¡Cuida tu salud! Cuanto más saludable sea tu estilo de vida, más fácil será que tu piercing cicatrice.
Lava y cambia tu ropa de cama con frecuencia. Evita dormir con mascotas durante la cicatrización inicial.
Ducharte suele ser más seguro que bañarte en tina, ya que las tinas pueden acumular bacterias. Si usas una, límpiala bien antes de cada uso y enjuaga tu piercing al salir.
¡Ven a tu revisión! La mayoría de los piercings necesitan un ajuste antes de terminar de cicatrizar. No cambiar tus postes o barras por unos más cortos puede favorecer la formación de tejido cicatricial y retrasar la cicatrización de tu piercing.
INSTRUCCIONES DE LIMPIEZA
Lávate bien las manos antes de limpiar o tocar tu piercing por cualquier motivo. No necesitas girar ni rotar tu joyería durante la cicatrización. Si no estás limpiando tu piercing, ¡manos fuera!
Rocía solución salina sobre tu piercing para enjuagar bien toda la zona. ¡Enjuagar la herida ayuda a que cicatrice! Al ducharte, dedica un momento a dejar correr el agua sobre tu piercing y enjuagarlo bien.
Seca la zona después de limpiarla. Lo ideal es usar una secadora de cabello con aire frío y a baja potencia. ¡La humedad acumulada puede causar irritación! También puedes secarla con toques suaves usando una toalla de papel limpia y desechable.
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